Boceto del natural, no de archivo
Cada colección empieza observando la planta en su estación: cómo se abre la hoja, qué tono tiene el tallo joven, dónde aparece la sombra. Esa libreta de campo es el punto de partida real, no una imagen descargada.
No hay una cadena de producción detrás de cada lámina. Hay una mesa, una libreta de campo y decisiones que se toman pieza a pieza. Quien dirige el estudio dibuja del natural antes de entintar, y eso cambia lo que llega a tus manos.
Cada colección empieza observando la planta en su estación: cómo se abre la hoja, qué tono tiene el tallo joven, dónde aparece la sombra. Esa libreta de campo es el punto de partida real, no una imagen descargada.
Papel de algodón de 300 gramos, tintas pigmentadas resistentes a la luz y encuadernaciones cosidas a mano. Son elecciones más lentas y más caras, pero una lámina enmarcada sigue igual diez años después.
Se imprimen tiradas cortas y cada unidad pasa por una revisión antes de embolsarse. Si un borde no está limpio o el registro de color falla, esa pieza no sale del taller.
Los proyectos editoriales y las colaboraciones con tiendas de plantas se responden por correo, con una estimación de plazo antes de confirmar. Si la agenda no da para hacerlo bien, se dice y se propone otra fecha.
Las láminas viajan en funda rígida y los cuadernos con refuerzo en el lomo. Si el pedido es un regalo, se puede añadir una dedicatoria manuscrita al confirmar, sin plantillas ni tipografías impresas.
Láminas sueltas, packs de tres, cuadernos cosidos y sets de tarjetas conviven en la misma cesta. Puedes empezar por una pieza y ampliar la serie más adelante sin que el estilo cambie.
Si quieres ver cómo se traduce esto en una pieza concreta, empieza por la lámina botánica «Olivo en flor» o escríbenos desde la página de contacto para un encargo personalizado.
Tres momentos del taller que explican cómo se decide cada pieza: el dibujo del natural, la costura del cuaderno y la tirada de serigrafía. Nada de esto sale de una imagen de archivo.
Boceto del natural
La rama se dibuja en el taller con la planta delante. Se anota la estación, el grosor de la hoja y cómo cambia el verde según la luz de la mañana.
Encuadernación
Cada cuaderno se cose a mano para que abra por completo. La tela se corta y se pega en tandas pequeñas, revisando el canto antes de guardarlo.
Serigrafía
Las tarjetas se imprimen de una en una y se dejan secar antes del sello en relieve. Si una hoja sale con la tinta corrida, no entra en el set.
Antes de aceptar un proyecto editorial o una colaboración con una tienda de plantas, Maria T. Marx calcula el tiempo real que puede dedicarle. Si el encargo pide observar una especie en su estación, hacer bocetos a lápiz y entintar con rotuladores de archivo, se dice claro: eso lleva semanas, no días. Prefiere un lote pequeño bien revisado antes que una producción acelerada.
Si tienes una idea concreta —una serie botánica para una boda, una colección de temporada para tu tienda o ilustraciones para un libro—, escríbela con detalle y recibe una estimación de plazo antes de confirmar nada.
También puedes empezar por el taller si prefieres ver primero cómo se trabaja antes de escribir.
Tres piezas que comparten el mismo punto de partida: un boceto hecho del natural, tinta de archivo y papel de algodón. Si vienes de una tienda de plantas, de una boda o de un proyecto editorial, casi siempre se empieza por aquí.
Lámina suelta
Una rama recogida en primavera, trabajada en tres sesiones de entintado. Va bien en paredes de cocina o en el rincón de lectura, sola o esperando compañía.
Ver la láminaCuaderno cosido
Tapa forrada en tela oliva y lomo visto para abrirlo del todo. 96 páginas de papel crema que aguantan lápiz, pluma y alguna aguada ligera.
Ver el cuadernoSet de temporada
Seis tarjetas serigrafiadas a mano con acebo, hiedra y bayas, más sobres de papel reciclado. Pensadas para enviar o dejar sobre la mesa.
Ver el setSi buscas algo concreto para un encargo, en contacto se revisa cada propuesta antes de dar plazo.