Lo que cambia cuando el taller trabaja por lotes
Aquí no se produce en serie. Cada tanda pasa por la mesa larga, se revisa hoja a hoja y se guarda en funda rígida antes de salir. Estas son las ventajas concretas de trabajar así.
Si quieres ver el resultado en una pieza concreta, empieza por la
lámina botánica «Olivo en flor»
o escríbenos por correo para una consulta de encargo.
Entintado a mano, sin atajos
Cada lámina arranca como boceto a lápiz y se entinta con rotuladores de archivo. Eso deja un trazo con variaciones reales, no una línea vectorial repetida.
Papel de algodón de 300 g
La impresión se hace con tintas pigmentadas resistentes a la luz. Los verdes oliva y los blancos cálidos aguantan años en pared sin virar a amarillo.
Encuadernación cosida en tela
Los cuadernos se cosen y forran en tela por tandas pequeñas. El lomo visto permite abrirlos del todo, algo que se nota al dibujar o al escribir con pluma.
Serigrafía por capas
Las tarjetas se imprimen capa a capa y se dejan secar al aire antes del sello en relieve. Cada set sale con ligeras diferencias de registro, propias del oficio.
Revisión pieza a pieza
No hay stock masivo. Cada unidad se comprueba sobre la mesa antes de entrar en su funda de protección, y las pruebas descartadas se cuelgan en la pared del taller.
Envío protegido y dedicatoria
Las piezas viajan en funda rígida para que lleguen planas. Si el pedido es un regalo, se puede añadir una dedicatoria manuscrita al confirmar.