Papelería fina · Cuaderno de taller
Encuadernación en tela con hilo de algodón y hojas de 120 g
La cubierta se forra en tela de algodón teñida en oliva apagado y se cose a mano con hilo encerado, dejando el lomo visto para que el cuaderno se abra del todo sobre la mesa. Dentro, 96 páginas de papel crema de 120 gramos aguantan bocetos a lápiz, notas con pluma y alguna aguada ligera sin que la hoja se ondule. Es el tipo de cuaderno que se lleva al taller, no a la vitrina.
Formato
Tapa dura forrada en tela, lomo visto, apertura completa
Interior
96 páginas de papel crema de 120 g, apto para lápiz y pluma
Costura
Hilo de algodón encerado, cosido a mano pliego a pliego
Acabado
Revisión pieza a pieza antes de salir del taller
Cuaderno «Herbario de taller» sobre la mesa de trabajo del estudio.
Autora del cuaderno
Ilustradora botánica y encuadernadora. Dirige el taller donde se corta la tela, se cose el lomo y se revisa cada cuaderno antes de que salga.
Maria trabaja la ilustración botánica desde hace años y aprendió encuadernación para poder controlar el objeto completo: la tela, el hilo encerado, el papel crema de 120 gramos y la costura del lomo visto. Ese recorrido es el que da forma a este cuaderno.
Cada unidad se corta, se forra y se cose en el propio taller. Antes de guardarla se comprueba que las hojas abran planas, que la costura no tense de más y que la tela no tenga marcas. Si algo no encaja, se rehace.
Cuando alguien pide una dedicatoria manuscrita en la primera página, la escribe ella misma con pluma, sin plantillas. Es la parte del encargo que prefiere: deja de ser un cuaderno en serie y pasa a ser el cuaderno de alguien concreto.
Oficio
Ilustración botánica, entintado con rotuladores de archivo y encuadernación manual en tela de algodón.
Encargos
Consultas por correo para piezas personalizadas, con estimación de plazo antes de confirmar el trabajo.